Sin conocer cuáles son los riesgos reales a los que se enfrenta la infraestructura TI es imposible realizar una política de prevención y recuperación ante desastre mínimamente eficaz.
La Gestión de la Continuidad del Servicio debe enumerar y evaluar, dependiendo de su probabilidad e impacto, los diferentes riesgos factores de riesgo. Para ello la ITSCM debe:
Gracias a los resultados de este detallado análisis se dispondrá de información suficiente para proponer diferentes medidas de prevención y recuperación que se adapten a las necesidades reales del negocio.
La prevención frente a riesgos genéricos y poco probables puede ser muy cara y no estar siempre justificada, sin embargo, las medidas preventivas o de recuperación frente a riesgos específicos pueden resultar sencillas, de rápida implementación y relativamente baratas.
Por ejemplo, si el riesgo de perdida de alimentación eléctrica es elevado debido, por ejemplo, a la localización geográfica se puede optar por deslocalizar ciertos servicios TI a través de ISPs que dispongan de sistemas de generadores redundantes o adquirir generadores que proporcionen la energía mínima necesaria para alimentar los CIs de los que dependen los servicios más críticos, etcétera.