Una vez establecidas las políticas, estrategias y planes de prevención y recuperación, es indispensable que éstos no queden en papel mojado y que la organización TI esté preparada para su correcta implementación.
Ello depende de dos factores clave: la correcta formación del personal involucrado y la continua monitorización y evaluación de los planes para su adecuación a las necesidades reales del negocio.
Es inútil disponer de unos completos planes de prevención y recuperación si las personas que eventualmente deben llevarlos a cabo no están familiarizadas con los mismos.
Es indispensable que la ITSCM:
Tanto las políticas, estrategias y planes han de ser actualizados periódicamente para asegurar que responden a los requisitos de la organización en su conjunto.
Cualquier cambio en la infraestructura TI o en los planes de negocio puede requerir de una profunda revisión de los planes en vigor y una consecuente auditoría que evalúe su adecuación a la nueva situación.
En ocasiones en que el dinamismo del negocio y los servicios TI lo haga recomendable, estos procesos de actualización y auditoría pueden establecerse de forma periódica.
La Gestión de Cambios juega un papel esencial a la hora de asegurar que los planes de recuperación y prevención están actualizados, manteniendo informada a la ITSCM de los cambios realizados o previstos.