Anterior Siguiente

Gestión Financiera

Introducción y objetivos

Conceptos básicos

Categorías de coste

La clasificación de costes por servicio o producto puede realizarse en virtud de uno a más criterios:

categorias de coste

Costes atribuibles, directa o indirectamente, a la prestación del servicio o elaboración del producto:

Costes que dependen o no del volumen de producción:

Costes que dependen del horizonte temporal:

Tipos de coste

Los tipos de coste son gastos de alto nivel, como hardware, software, personal, administración, ubicaciones físicas, servicios externos y costes de transferencia interdepartamentales.

Es imprescindible distinguir entre los diferentes tipos de coste para diseñar una política de precios clara y consistente. El número de tipos de costes varía dependiendo del tamaño de la organización TI y sus necesidades.

Los tipos de coste se subdividen a su vez en elementos de coste. Elementos de coste del hardware, por ejemplo, serían servidores, ordenadores de sobremesa, etc.

El siguiente diagrama muestra una típica estructura de tipos y elementos de coste para una organización TI:

coste de TI

* Los costes de transferencia se corresponden con los cargos internos por servicios prestados por otros departamentos de la empresa o institución.

Valor de provisión

El valor de provisión de un servicio comprende los costes de creación del mismo, ya sean éstos tangibles o intangibles. Responde a la pregunta: «¿Cuánto cuesta mantener este servicio?»

Algunos ejemplos de costes relacionados con el valor de provisión son los impuestos, los costes de licencias de hardware y software, las instalaciones, etc.

El valor final del servicio se calcula comparando el valor de provisión con la suma total del valor potencial de todos los componentes del servicio.

Valor potencial del servicio

El valor potencial del servicio se refiere al valor añadido que aporta. Se basa en la percepción del servicio que se forma el cliente al considerar qué ventajas o mejorías (en términos de utilidad y garantía) representa para su negocio utilizar el servicio en lugar de sus propios activos.

El valor final del servicio se calcula comparando la suma total del valor potencial de todos los componentes con el valor de provisión del servicio.

Retorno de la inversión (ROI)

El retorno de la inversión (ROI), al menos en gestión de servicios, se refiere a la capacidad de un servicio para generar valor mediante sus activos. El ROI se calcula dividiendo el beneficio neto de una actividad entre el valor neto de los activos que han intervenido en el proceso.
Por lo general, dependiendo del impacto del negocio se pueden prever distintos grados de ROI. Hay que tener en cuenta que una actividad puede reportar a la organización beneficios de carácter estratégico que no se pueden cuantificar de manera tan evidente.
Por eso, es necesario poner en práctica a la hora de calcular el ROI:

Dinámica de costes variables (VCD)

La dinámica de costes variables (VCD) analiza y relaciona todas las variables que determinan los costes del servicio y cómo reaccionan a los cambios en los activos del mismo. Gracias a la VCD se puede calcular, por ejemplo, cuál será el impacto financiero de añadir o eliminar cierta unidad del servicio.

En dicho análisis puede considerar las siguientes variables:

Coste de añadir una o más licencias de usuario final.

Anterior Siguiente
pie

Fases del ciclo de vida de los servicios

www.osiatis.es