Gestión de Acceso
Proceso
Monitorización de identidad
A medida que los usuarios trabajan en la organización, sus roles van cambiando y, con ellos, sus necesidades de acceso a servicios. Algunos ejemplos de cambios incluyen:
- Cambio de tarea. En este caso, es muy posible el usuario necesite acceso a nuevos servicios, o incluso a otros completamente diferentes.
- Ascensos. Lo más probable es que el usuario requiera niveles de permisos superiores en los mismos servicios a los que ya tenía acceso.
- Dimisión o fallecimiento. Es preciso eliminar por completo el acceso para evitar que la cuenta de usuario se convierta en un agujero de seguridad.
- Jubilación. En muchas organizaciones, los empleados ya retirados todavía conservan el privilegio de acceder a ciertos servicios, como por ejemplo descuentos en sus compras en determinadas plataformas de e-commerce.
- Acción disciplinar. En algunos casos, es posible que la organización necesite restringir el acceso durante un tiempo para evitar que el usuario acceda a determinados servicios. Esta circunstancia debería estar prevista en el sistema de asignación de permisos, evitando así tener que eliminar los derechos y luego crearlos de nuevo.
- Despido. Cuando un empleado es despedido, o cuando se emprenden acciones legales contra un cliente, el acceso debe ser revocado inmediatamente. Además, la Gestión de Accesos, en conjunto con la Gestión de Seguridad, debe tomar medidas para prevenir, detectar y evitar ataques contra la organización procedentes de ese usuario.
La Gestión de Accesos debe comprender en profundidad el ciclo de vida de cada tipo de usuario y documentarlo. Esto puede servir para automatizar el proceso y ahorrar tiempo.