Gestión de Eventos
Proceso
Clasificación de eventos
No todos los eventos son iguales ya que no tienen la misma importancia para el servicio ni la infraestructura TI y por tanto, no deben tratarse de la misma manera.
La mejor manera de asignar distintas prioridades a cada evento, pero que al mismo tiempo guarden cierta coherencia, es confeccionar una clasificación de eventos. Lo más habitual es que cada organización TI disponga de su propia categorización, ya que es lo más eficaz. Sin embargo, existen tres categorías que no pueden faltar:
- Informativo. Se asigna a aquellos eventos que no requieren, en principio, ninguna respuesta y que por tanto no representan una excepción.
- Alerta. Se asigna a aquellos eventos que indican que el servicio se aproxima a un umbral. Su objetivo es notificar a las personas, herramientas o procesos apropiados para que revisen la situación y tomen las medidas necesarias para evitar que se produzca una excepción.
- Excepción. Se asigna a los eventos cuando indican que el servicio está operando de manera irregular: los SLAs y OLAs se han incumplido, etc. Las excepciones pueden representar un fallo total, un cese en una funcionalidad o una disminución del rendimiento. Sin embargo, no tienen por qué ser errores.