La Gestión Técnica debe procurar que exista un equilibrio entre el nivel de habilidad, la utilización y el coste de los recursos. Se trata de corregir situaciones como, por ejemplo, que se contrate un recurso de alto nivel a un coste elevado y que después sólo se utilice un 10% de sus capacidades.
Algunas de las estrategias a emplear para equilibrar el gasto en recursos en Gestión Técnica son: