Tras procesar y analizar toda la información recopilada es el momento de darle forma a través de informes para proceder a su comunicación a su público objetivo.
Los informes deben ser claros y comprensibles a sus lectores. Por ejemplo todos los informes dirigidos a los responsables del negocio deben obviar abstrusos aspectos técnicos que no aporten valor para la toma de decisiones de carácter estratégico.
En principio los diferentes públicos objetivos incluyen:
Cuando esto sea posible se debe mostrar la información de una forma gráfica que permita su rápida interpretación y oriente a los responsables sobre los aspectos que necesitan una lectura más detallada y productiva.