Modelo CSI
Nunca podremos saber si hemos llegado si primero no
decidimos adónde queremos ir.
El proceso de Mejora Continua requiere de una serie de metas y objetivos que determinen
la dirección de avance y sirvan de pilares para el resto de las actividades involucradas en el mismo.
Pero la determinación de esas metas y objetivos está asimismo sometido a un proceso de constante
revisión que forma parte de un ciclo descrito por el modelo CSI.
Este ciclo continuo se compone de 6 fases:
- Establecer la visión: se deben establecer metas y objetivos alineados con el modelo de negocio de la organización.
- Conocer el estado actual: saber de dónde partimos (organización, recursos, capacidades, procesos,…)
para poder utilizar ese estado como referencia de base.
- Establecer objetivos cuantificables: a partir de la visión establecer hitos y entregables
que permitan realizar un seguimiento del proceso.
- Planificar: establecer un Plan de mejora del Servicio (SIP) que determine qué acciones son
necesarias para obtener los objetivos deseados en los plazos previstos y con el nivel de calidad predeterminado.
- Comprobar: determinar si se han cumplido los planes y se han seguido lo procesos establecidos.
- Integrar los cambios: asegurase de que los cambios realizados forman parte de la cultura de la
organización permitiéndonos así reiniciar el ciclo con nuevo impulso.