Anterior Siguiente

Modelo CSI

Nunca podremos saber si hemos llegado si primero no decidimos adónde queremos ir.

El proceso de Mejora Continua requiere de una serie de metas y objetivos que determinen la dirección de avance y sirvan de pilares para el resto de las actividades involucradas en el mismo.

Pero la determinación de esas metas y objetivos está asimismo sometido a un proceso de constante revisión que forma parte de un ciclo descrito por el modelo CSI.

Este ciclo continuo se compone de 6 fases:

  1. Establecer la visión: se deben establecer metas y objetivos alineados con el modelo de negocio de la organización.
  2. Conocer el estado actual: saber de dónde partimos (organización, recursos, capacidades, procesos,…) para poder utilizar ese estado como referencia de base.
  3. Establecer objetivos cuantificables: a partir de la visión establecer hitos y entregables que permitan realizar un seguimiento del proceso.
  4. Planificar: establecer un Plan de mejora del Servicio (SIP) que determine qué acciones son necesarias para obtener los objetivos deseados en los plazos previstos y con el nivel de calidad predeterminado.
  5. Comprobar: determinar si se han cumplido los planes y se han seguido lo procesos establecidos.
  6. Integrar los cambios: asegurase de que los cambios realizados forman parte de la cultura de la organización permitiéndonos así reiniciar el ciclo con nuevo impulso.
Impulso SCI
Anterior Siguiente
pie

Fases del ciclo de vida de los servicios

www.osiatis.es