Consiste en una evaluación de los riesgos derivados de la ejecución de un cambio, que toma como referencia:
Si la Evaluación concluye que el rendimiento real no coincide con lo previsto, acarrea riesgos inaceptables o bien se desvía de los criterios de aceptación, entonces se interrumpen las actividades de evaluación y se genera un Informe Intermedio de Valoración, que será enviado a la Gestión de Cambios y que contemplará:
Si, en cambio, la Evaluación concluye que el rendimiento previsto coincide con lo esperado, se procede al despliegue del cambio y a la evaluación del rendimiento real.