Planificación y Soporte a la Transición
Proceso
Estrategia de transición
En primer lugar, la organización debe definir la estrategia de transición para llevar a cabo los cambios previstos en el servicio nuevo o a modificar.
Los puntos clave que debe contemplar dicha estrategia incluyen:
- Propósito, objetivos y metas.
- Contexto de prestación del servicio.
- Requisitos externos que deban tenerse en cuenta (estándares, legislación vigente, acuerdos contractuales, etc.). Requisitos particulares del servicio.
- Organizaciones y terceros interesados (socios estratégicos, proveedores, etc.)
- Marco de trabajo a adoptar (políticas, protocolos de autorización, etc.)
- Roles y responsabilidades. Requisitos de formación de la plantilla involucrada.
- Planificación de hitos y entregables. Frecuencia de entrega.
- Convenios de nomenclatura que se han adoptado para denominar las entregas (p. ej. “versión 1.1.3.65”)
- Criterios de evaluación y de aceptación de las RFCs.
- Criterios para dar por concluido el soporte post-implantación (ELS).
Las entregas pueden clasificarse, grosso modo, en los siguientes tipos:
- Entrega mayor. Se consideran de esta clase los despliegues que incluyan la instalación de nuevo hardware y software, ya que suelen implicar un aumento de las funcionalidades.
- Entrega menor. Suelen consistir en paquetes de pequeñas mejoras, a menudo correspondientes a soluciones provisionales a problemas concretos.
- Entrega de emergencia. Se implementan de manera individual para resolver errores conocidos o problemas que no pueden esperar.